domingo, 22 de enero de 2012

Canigó. Escarra-Muxart


 CANIGÓ 4.5.6/01/20012 
 Escarra-Muxart 300 m D+ 75 max. 4c


En una aldea de cuyo nombre no puedo acordarme se desperezan dos cansados montañeros. El cuestón de ayer en el Feixant nos mantiene acurrucaditos en el saco. Gracias a la techumbre del chiringuito de turismo de este pueblecito frances, nos libramos de los chubascos nocturnos.
Nos desperezamos, el camino es largo. Nos dirigimos al borde del pirineo. Las informaciones de la red y una conversación con Josep nos encaminan al exótico Canigou.  Escalar en hielo y nieve a escasos kilómetros del Mediterraneo es muy sugerente. Josep y Laura son una pareja de alpinistas catalanes que conocí en Chamonix, y si algo les puede definir es la pasión. Y con esa pasión ellos pocos días antes visitaron este macizo pegandose una pateada de 19 kilometros por pista para llegar al refugio, uf que moral. Él me recomiendo subir por la aldea de Valmanya , con un camino más corto pero unos 1.100 metros de desnivel para llegar al refugio.
Después de millones de curvas y centenares de rotondas llegamos a la susodicha aldea. Son las cuatro de la tarde y estoy cansaó sin haber dado un solo paso. Un bocata, preparamos aperos y para arriba. Patxi va como un rayo pero yo soy un friki. Mi caminata más larga de los últimos tiempos fue ¡ayer!  Por suerte en breve se hace de noche y ya se sabe ojos que no ven…


Tres horas y media con un cuestón serio y luego una pista que se me hace interminable. Degollao estoy. Cenar y a dormir que mañana será otro día.
Desayunamos y como es temprano, la pared esta cerca y es corta, pues nos metemos una horita al saco. Es lo bueno de andar, que luego hay poca gente y no hay que hacer carreritas como en Gavarnie para llegar el primero.


Ahora sí, en marcha. Entre el Canigó y el Barbet forman un bonito circo con sugerentes lineas. Hace un viento cabroncete y decidimos meternos a la goulotte Escarra. En dos largos largos superamos lo más empinado, incluyendo una chimenea de IV grado que sería disfrutona de no ser por unos asquerosos sprindrifs que me dejan ciego.


Superado esto, unas rampas a 45 con algún resalte nos llevan hasta la cima.







 Y si antes nos parecía que el viento era molesto, al salir a la vertiente occidental flipamos con la fuerza de Eolo.  Me da la risa, un flanqueo por una pala que termina en el infinito, con una nieve más dura que el granito y un viento a más de 100 km/h. Poco a poco amigo, ya bastante abajo Patxi tiene que poner en practica las tecnicas del piolet tracción si no quiere salir volando al estilo Dean Potter.

Sin más sustos llegamos al refugio. Al poco unas nubes envuelven las cumbres. Saciamos el hambre y como seres primitivos que somos nos dejamos llevar por nuestros más bajos instintos, al saco. Tremenda sesión de ronquidos.

Amanece y las nubes se van despejando pero el viento es más violento que ayer. La idea es darle un tiento a la Veine Blanche, otra de las vías de la pared este. Pero con estas condiciones no apetece darle a largos tiesos y la bajada podría resultar un tanto peligrosa. Bueno eso y que somos unos perezosos.


Agur Canigou, la cordada de los vascones más lejos no puede llegar en las tierras pirenaicas.
Vuelta para casita con una visita relámpago a gavarnie donde el panorama en estas fechas es desolador. Y con Gontzal y Patxi como maestros me doy una clasecita de esquí, muchas horas me harán falta para poder alejarme de la estación.


Xabi

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